Opinión

Como espuma de fernet

Por Jorge Conalbi Anzorena
miércoles, 7 de octubre de 2020 · 17:22

Seguramente sin proponérselo, el grupo de emprendedores gastronómicos que la semana pasada amagó con una rebelión, puso al gobierno de Alta Gracia en un brete político.

La convocatoria del pasado viernes a abrir los locales de comidas y bebidas durante la noche -en abierto desafío a la restricción horaria decretada por el Intendente- circuló en redes sociales y cadenas de mensajería instantánea.

La encrucijada política era evidente. El jefe del gobierno tenía dos opciones: dar marcha atrás -lo que le daba a un simple volante digital de whatsapp la capacidad de cambiar una decisión de gobierno-, o soltar a los perros de presa durante la noche para que clausuraran cuanto local abierto se interpusiera a su paso, alternativa no exenta de eventuales incidentes y vista por buena parte de la sociedad como un perfil autoritario y antidemocrático.

Seguramente también sin proponérselo, ese grupo de emprendedores gastronómicos le dio la posibilidad a Marcos Torres Lima de lograr una inesperada victoria política. La manifestación frente al Ejecutivo Municipal derivó en que rápidamente los comerciantes fueron atendidos por un Intendente que se mostró tan comprensivo como inflexible. Desplegó sus argumentos historiando los esfuerzos hechos por evitar las restricciones; comparó las aperturas de Alta Gracia con las más severas normas de localidades vecinas y la ciudad de Córdoba; prometió gestionar algún tipo de ayuda económica para los bares, que son quienes menos tiempo han podido trabajar y… no vaciló al prometer multas de 100 mil pesos y clausura para quien abriera sus puertas.

Nadie abrió. La rebelión del fernet duró lo que la espuma de la Coca Cola.

Es cierta la línea argumental de ese grupo de emprendedores gastronómicos señalando los aglutinamientos de personas a las puertas de los bancos y otras irregularidades. Pero esos hombres de negocios saben también que en muchos de sus bares, el cumplimiento de los protocolos sanitarios es tan habitual como la entrega de una factura legal a la hora de pedir la cuenta.

Para el gobierno, mantener la tasa de contagios en un promedio de 20 casos diarios es un resultado aceptable, ya que demostraría un amesetamiento de la curva epidemiológica.

En pocos días, se verá si a una inesperada victoria política le sigue una mucho más importante y esperable victoria sanitaria.

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